jueves, 22 de marzo de 2012

Pobreza extrema y pobreza relativa...


El hecho de que la pobreza absoluta internacional haya caído en las últimas décadas, no implica, desde luego, aceptar una tendencia similar en todos los países. Esto es aún más evidente tomando en cuenta la realidad reciente que involucra un efecto diferenciado de la recesión económica internacional sobre las economías nacionales, aunque es cierto que existe la percepción de un deterioro en los niveles de pobreza. 

Esto merece, sin embargo, algunas precisiones: es importante distinguir entre pobreza absoluta y pobreza relativa. La estimación de la pobreza extrema (absoluta), que significa no tener los recursos necesarios para sobrevivir, hace referencia solamente a una dimensión: el ingreso (en términos de dólares comparables internacionalmente), y oculta, por tanto, la intensidad de la pobreza en cada país, la situación en la que se encuentra quien la sufre, pero también las condiciones de bienestar de aquellos que están por arriba de ese umbral, así como el nivel de satisfacción o de felicidad existente. En este marco es donde se inserta una tendencia a la reducción de la pobreza a lo largo de varias décadas, previo a 2008 (ver gráfico, Banco Mundial). Ahora bien, existe otro indicador de pobreza, denominado pobreza relativa, que incorpora a su medición el contexto de bienestar nacional. De ahí que se considere a este nivel de pobreza como aquel que permite captar los hogares que tienen ingresos inferiores al 50% del ingreso promedio de los habitantes de un país. Si bien este porcentaje puede  variar –de acuerdo al parámetro que se eliga–, lo importante es que su medición alude más a una explicación de las variaciones de distribución del ingreso de un país.


Lo anterior es importante, ya que muestra dos conceptos diferentes, que no necesariamente se mueven en la misma dirección; aspecto que tampoco permanece invariante. En el primer caso -la pobreza extrema-, es innegable que en las últimas décadas muchos habitantes de los países en desarrollo han conseguido mejorar su nivel de vida, incluso a pesar de entornos de crisis económica severos. No obstante, al compararse su realidad con otras experiencias nacionales siempre emerge la necesidad de introducir importantes matices para justificar sus avances. Con todo, a pesar de los logros se reconoce que en la condición de carencia extrema se ubican más de mil millones de personas en el mundo: el denominado “club de la miseria”, de acuerdo con Collier (2007). Hecho que pone en evidencia, por un lado, que la fuerte expansión económica de muchos países, a partir de la segunda mitad de los años noventa, no ha sido suficiente para reducir la pobreza, y por otro, que las recetas económicas e institucionales convencionales que han implementado un amplio segmento de países tampoco han sido eficaces. El segundo aspecto -la pobreza relativa- permite adentrarnos, aunque de forma parcial, en el conocimiento comparativo de la pobreza entre países. Estudios recientes de la OCDE muestran como México es el país con mayor tasa de pobreza relativa dentro del club de países "ricos", seguido de Israel, Chile, Estados Unidos, y Turquia. España se ubica en la décima posición, seguida de Portugal, Grecia, Italia, Canadá y Reino Unido. Todos ellos por encima de la media de la OCDE de 11.1% (ver gráfico, OCDE). Este dato es interesante y explica, fuertemente, la insatisfacción social que experimentan muchas de estas sociedades.


Más allá de las cuestiones metodológicas (que tienen sus críticas), lo cierto es que las vulnerabilidades de pobreza y desigualdad representan el núcleo básico de los problemas socio-económicos vigentes. Y de éstas el componente de la desigualdad parece explicar, en buena medida, la ineficacia y la disfuncionalidad del sistema. Ya hablaremos de ello…

miércoles, 14 de marzo de 2012


¿SE PUEDE HABLAR DE POBREZA MUNDIAL SIN HACER REFERENCIA A LA DESIGUALDAD?

De acuerdo con información y estadísticas recientes del Banco Mundial (BM), previo al impacto de la crisis financiera del 2008, los índices de pobreza mundial en todas las regiones del mundo disminuyeron entre 2005 y 2008. Lo que equivale a 1290 millones de personas, viviendo con menos de US$1.25 por dia (umbral actual para medir la pobreza), y que representan el 22% de la población del mundo en desarrollo (véase el sitio de estadisticas del BM http://iresearch.worldbank.org/Povcalnet). Este dato se obtiene por primera vez, por medio de estimaciones realizadas por el propio Banco, como parte de un ciclo trienal de seguimiento de la pobreza extrema, y que se deriva de encuestas realizadas a más de 850 hogares en aproximadamente 130 países. Lo anterior implica que previo a la gran recesión que hoy vive la economía mundial (principalmente de países desarrollados), las tendencias de reducción de la pobreza se han mantenido favorables en los últimos cuarenta años (negando así el primer mito del crecimiento económico, que subraya que la globalización no favorece a los países pobres). Este avance, que ayuda al cumplimiento del primer objetivo de desarrollo del milenio (ODM), tiene como aspecto negativo, el hecho de que 663 millones de personas, que consiguieron superar los límites de pobreza tradicional en los países de menores ingresos, se mantienen todavia en niveles de pobreza, si se compara su nivel de vida con el de los habitantes de países de ingreso medio y alto. De acuerdo con Martin Ravallion, director de investigaciones del BM, de mantenerse las tendencias actuales, en el año 2015, cerca de mil millones de personas continuarían viviendo en pobreza extrema.

Esta vulnerabilidad internacional se agudiza cuando introducimos al análisis la dinámica de desigualdad global, que muestra una trayectoria contraria a la experimentada por la pobreza (véase el gráfico elaborado por Milanovik). Esto sucede no sólo considerando el conjunto de naciones (ingreso alto, medio y bajo), sino incluso los países más ricos, que han ampliado la brecha del nivel de vida entre los hogares más ricos y más pobres: equivalente a 9 veces. Esto implica que en los países de la OCDE las desigualdades de ingreso han alcanzado niveles que no se veian en los últimos treinta años.


Algunos videos que ilustran esta realidad y la problemática asociada a este tema se pueden ver en el siguiente enlace. En él se hace referencia a: 1) Las tendencias de la desigualdad (OECD); 2) el daño de la desigualdad económica en las sociedades (Richard Wilkinson); 3) La pobreza severa en Reino Unido; y 4) el significado de la pobreza en Reino Unido (Oxfam-UK)